Desde hace milenios existen carreteras (calzadas romanas), y existe señalización vertical (flechas indicadoras), pero el concepto de señalización horizontal, resulta muy reciente. La necesidad de señalizar horizontalmente, surgió para regular y reglamentar la circulación, como complemento a la señalización vertical y como primer elemento de balizamiento reflectorizado (en ausencia de cualquier otro tipo de señalización, la simple “pintura” en los bordes de la calzada es la mejor guía que puede haber en una carretera).
La señalización horizontal se realiza mediante Marcas Viales. El fundamento de las marcas viales es aumentar la seguridad, regular el tráfico y conseguir comodidad en la circulación, por lo que forman parte fundamental del diseño de las carreteras.

¿Cuantos de nosotros no ha sufrido, el circular por una vía sin señalizar horizontalmente, de noche ó con lluvia, donde no hay ninguna referencia salvo las luces de los coches que vienen de frente?
La señalización horizontal, ya no puede considerarse como un componente secundario o añadido a la carretera del que disponían sólo las carreteras de primer orden, es uno de los equipamientos que contribuye de manera más eficaz a la mejora de las condiciones de seguridad de la circulación.